Nuestro barrio – Nuestros niños

Colombia

Ubicado en uno de los contextos más vulnerables de Bogotá se encuentra la Corporación Humanitaria Tierra Viva. Precisamente en Altos de Cazucá, en el municipio de Soacha (Cundinamarca), la corporación realiza un trabajo diario para ayudar a revertir los casos de pandillas, indigencia, drogadicción y gran exclusión social que ha causado la alta violencia que se ha desarrollado por el conflicto armado. A través de atención psicosocial, personal y grupal, la corporación trabaja por la reconstrucción de proyectos de vida de la población civil afectada, que se ve envuelta en situaciones de riesgo, vulneración de derechos e incluso desplazamientos forzados, que impacta en mayor medida a niños/as, jóvenes, mujeres, campesinos/as, población afro colombiana e indígena.

Problema

La falta de herramientas referentes a pautas de crianza que tienen las familias vinculadas a Tierra Viva llevan a la reproducción de un sistema de conductas basado en mecanismos de violencia, a partir del cual se crean situaciones de maltrato y abandono en los niños, niñas y adolescentes; situaciones que deben ser abordadas desde prácticas de desarrollo integral de proyectos de vida basados en un sistema de valores diferentes que priorice la perspectiva de Derechos y Deberes de las familias. El maltrato y abandono retrasan el desarrollo infantil de los niños, niñas y jóvenes influyendo de manera negativa en sus capacidades de aprendizaje, sus formas de resolver problemas, su crecimiento y desarrollo su rendimiento académico y su socialización. Situaciones que se refuerzan y se vuelven naturales en las relaciones familiares y comunitarias en donde los niños, niñas y jóvenes no son protegidos ni cuidados.

Proyecto

Con este proyecto buscamos promover la construcción del proyecto de vida en compañía de las familias y la comunidad de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de Altos de Cazucá que asisten a Tierra Viva. Fortaleciéndolos como sujetes de derechos y deberes que permitan mejorar sus condiciones de vida.

Comunidad

100 niños, adolescentes y jóvenes

Voluntarios involucrados