Yo soy un #RebeldeConCausa

Chile
En sus dos ediciones, Concausa ha reunido a más de 100 jóvenes de 18 países de América en una semana de descubrimiento y formación, donde las propias experiencias de los participantes se han mezclado y nutrido con los proyectos de jóvenes de diversos países. Pero ¿Qué significó para ellos? ¿Qué aprendieron y cómo se sintieron? Hablamos con cuatro #RebeldesConCausa, esto fue lo que dijeron.

“Ha sido una de las experiencias que más ha hecho un antes y un después en mi vida”, asegura Kendall Cuendis de Costa Rica, quien en asistió a Concausa 2017 con un proyecto que tiene como meta empoderar a su comunidad que, como cuenta, “ni la misma municipalidad, ni el país reconoce, por lo que viajar hasta Chile para representarla es un orgullo tremendo”. Mismo orgullo que Ariadna Ramírez sintió en 2016, cuando asistió a Concausa con un proyecto que enseña idiomas a niños de escuelas rurales, para darles así una oportunidad de salir al mundo. “Que hayan escogido un proyecto de un pueblo bastante apartado, que nadie conoce, fue una emoción muy grande, nos sentimos escuchados,” asegura Ariadna.

Antes de Concausa no sabía que me gustaba enseñar, y ahora lo amo. Es incluso una de las opciones de lo que me quiero dedicar cuando grande”, comenta Ariadna, quien agrega que la semana en Chile le ayudó para “darme cuenta que yo si soy capaz de poder cambiar la realidad de las personas con mi proyecto”. Este cambio, sin embargo, no solo ocurrió con Ariadna, ya que Kendall aseguró que “había un líder dentro de mí, y yo hasta antes de Concausa no lo sabía”.

Ariadna (esquina derecha) junto a su equipo

A través de talleres, actividades grupales y charlas los jóvenes, en su semana en Chile,  “aprendimos haciendo, durante Concausa se sale un poco de lo teórico y se hace material que, cuando queremos lograr un cambio real, hacer una obra de bien, o hacer un proyecto, se va a poder”, comentó Sol Del Valle de Paraguay, quien llegó a Concausa 2017 con su proyecto “HADESVA”, que se encarga de formar jóvenes líderes en comunidades rurales de su país.

Sol (esquina derecha) junto a su equipo del proyecto “HADESVA”.

Por otro lado, Alba, quien desde Guatemala viajó a Chile para ser parte de la primera generación Concausa, con un proyecto para cambiar los hábitos alimenticios de su comunidad,  y recuerda que cuando llegó a vivir la experiencia “era muy tímida, muy tímida, casi no podía hablar, pero en Concausa aprendí a desarrollarme, a confiar en mí y poder hablar más”.

Alba (segunda a la derecha) junto a su equipo, minutos antes de presentar en CEPAL

El punto cúlmine, donde además se pone a prueba lo aprendido durante la semana de formación, llega uno de los últimos días, cuando todos los equipos tiene la oportunidad de presentar sus proyectos en la CEPAL, instancia que incluso ha contado con presencia de la presidenta de Chile. Lo que significó, para Kendall, fue el cumplimiento de nuestro proyecto, una de las metas que teníamos era de que nos escucharan, de que escucharan que nuestra comunidad existía y que todo el mundo pueda saber lo que hicimos es simplemente extraordinario”.

Para Ariadna es un símbolo de que “no necesitas ser un político para poder sentarte en la CEPAL”, y que la voz de los jóvenes, por lo tanto, es igual de relevante que la de un embajador o presidente, algo que Kendall piensa igual, “que CEPAL nos dé la oportunidad de presentar, te dan la sensación de que realmente están confiando en nosotros.” Alba, por otro lado, lo vio como una oportunidad para demostrar lo que pudo aprender, “yo nunca había hablado en frente de tanta gente, y de gente tan importante, y Concausa me ayudó a hacerlo”.

Kendall junto a su equipo durante presentación en CEPAL

Actualmente, Kendall, Alba y Ariadna continúan desarrollando sus proyectos, que han crecido y abarcado más personas y problemáticas. Todos apuntan a que después de Concausa sus proyectos se impulsaron aún más, como asegura Kendall “cuando volví de Concausa llegué con una fuerza increíble para explotar todo lo que tengo. (…) Concausa fue una oportunidad para creermela y ser rebelde, arrebatar mi futuro.” En el caso de Sol, a pesar de que su proyecto se encuentra detenido, aseguró que su experiencia ha servido de ejemplo para más jóvenes de su colegio quienes, después de que participara, ya han postulado tres proyectos.

¿Cuál es su invitación? Pues, a “ser rebeldes con causa, esta es la edad y el momento para serlo, y Concausa una oportunidad increíble de explotar eso que llevas dentro y que no sabes que tienes”, tal como asegura Kendall. A lo que se suma Sol, quien asegura que “Concausa es una oportunidad para realmente gastar la vida en algo que vale la pena, no pueden no inscribirse”.

Por: Benjamín Gálvez.

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