“Soy otro después de que fui a Chile”

Chile
Andrés Bernal vive en la parte rural de Colombia, en la vereda El Porvenir. Llegó a esta comunidad para realizar proyectos en beneficio de quienes se ven afectados por el conflicto armado en su país. Por ello, el tecnólogo agropecuario, quiso profundizar sus conocimientos y viajar a Chile por seis meses, a través del proyecto “Líderes Solidarios” desarrollado por América Solidaria y las Agencias de Cooperación Internacional para el Desarrollo de Chile y Colombia.

El proyecto «Líderes Solidarios» impulsado por la oficina de Chile y Colombia de América Solidaria y las Agencias de Cooperación Internacional para el Desarrollo de Chile y Colombia, tenía como fin el fortalecer las capacidades de liderazgo de quienes participaban, maximizando sus oportunidades y técnicas agropecuarias. El objetivo era que se aplicaran los aprendizajes en comunidades donde es necesario restaurar la paz en Colombia, a través del desarrollo de cooperativas y negocios inclusivos.

Andrés Bernal decidió ser parte de esta oportunidad y viajar a Chile con la motivación de intercambiar tecnologías, mirar experiencias productivas y procesos de innovación en el terreno agrícola. Él es el representante legal de la Asociación La Esperanza, conformado por un grupo de campesinos que se dedican a la siembra de cacao, plátano, yuca, entre otros productos. Esta organización se ubica en la vereda El Porvenir, zona altamente vulnerable debido al conflicto armado entre el Estado de ese país y las FARC.

Sus risas constantes mientras conversa con nosotros, nos dan indicios de que su experiencia en Chile fue gratificante. Nos cuenta lo que aprendió en nuestro país y cómo lo ha aplicado en su comunidad para que esta potencie las oportunidades, mediante la unión de fuerzas y habilidades de las personas que la integran.

– ¿En qué crees tú que te ayudaron esos meses en Chile?
– A afianzar mucho más mis conocimientos, a ser una persona más abierta, más pensadora, observadora, mucho más centrada en las cosas y de visión más amplia, más futurista. Porque a veces uno se cierra a cosas porque cree que no las logra, pero que son verdaderamente alcanzables. Yo nunca pensé ir a otro país, no estaba dentro de mis planes y se logró de un momento a otro. Eso me ayudó bastante a cambiar la perspectiva de mi vida, a analizar las cosas.

– ¿Qué fue lo que más aprendiste?
– Lo que más pude aprender fue sobre la cultura, que es tan distinta a donde yo vivo. Allá utilizan y analizan mucho sobre el emprendimiento y la innovación, tema que en mi entorno y a nivel nacional casi no se escuchan. También, el cómo de algo sencillo puedes hacer muchas cosas, el uso de los recursos naturales, el manejo de las industrias y sus formas de trabajos. En Chile son muy activos y emprendedores, cuando se empeñan en hacer algo, lo hacen.

El retorno a casa

– ¿Notaste, cuando volviste a Colombia, que habías cambiado?
– Sí, porque al ir a otro país y mirar otra culturas no sigues siendo el mismo. Hablar y compartir con personas que tienen una visión amplia, otras experiencias y que tienen un pensamiento muy claro y crítico, te ayuda a convertirte. Entonces cuando llegas de vuelta, notas muchas cosas que antes no veías, porque tuviste una gran experiencia. Soy otro después de que fui a Chile.

– ¿Sientes que has aplicado lo que aprendiste en Chile en tu trabajo con la comunidad?
– Sí, bastante. Aprendí allá que el orgullo puede frustrar los procesos en los cuales la comunidad está involucrada, y mejoré eso. Hay decisiones que como profesional no me gustan, pero yo sé que represento a una comunidad, y si es por un bien a todas las personas que la conforman, lo acepto. Antes decidía desde mi pensar y no desde la comunidad. En ese sentido, sí, me ha ayudado bastante lo que aprendí en Chile.

El futuro de El Porvenir

– ¿Tienes en tu comunidad algún proyecto en marcha?
– Tenemos una prioridad que es hacer una empresa que haga de la yuca, almidón. Actualmente estamos sembrando para después transformar esta materia prima y tener una comercialización segura en la zona.

– ¿Cuál es tu sueño para tu comunidad?
– Espero mejorar la productividad, la convivencia y la seguridad. Esas son mis expectativas. Que sea una comunidad alegre, que todos/as tengan trabajos continuos, que puedan tener lo básico para su alimentación y poder vivir bien. Eso es lo que espero de mi comunidad, y que sea mucho más solidaria.

– ¿Sientes que en la vereda El Porvenir van hacia ese camino?
– Sí, yo creo que sí, sobre todo porque tienen un líder que piensa en comunidad. Como líder trato de ser un ejemplo, para que ese ejemplo se pueda replicar y que no haya solo un líder, sino que muchos. Hay que trabajar para que en las comunidades todos/as sean líderes. Es muy duro y es muy pesado que se dependa de una sola persona. Además, he tratado de inyectarle a la comunidad el pensamiento solidario, tratar de que miren desde una perspectiva colectiva, que se enfoquen en que unos son buenos para unas cosas y otros para otras, y que uniéndose pueden desarrollar grandes proyectos. Intentar que potencien un pensamiento más comunitario que vele por el bienestar de todos.


Andrés Bernal trabajando en terreno en
su visita a Chile.