Quiero un Chile más voluntario

Meses atrás, uno de nuestros voluntarios tuvo su primera experiencia con una de las actividades organizadas, en conjunto, por América Solidaria y Edudown. En ella, tal como cuenta en el siguiente testimonio, fue testigo de lo relevante y transformador que puede ser, tan solo, una tarde de voluntariado. A continuación nos cuenta qué significó para él.

Puede que resulte interesante para algunos o muy irrelevante para otros, pero ser parte de una actividad como voluntario fue en pocas palabras un proceso transformador.

Tuve la suerte de conocer por primera vez a la fundación EduDown y participar de un voluntariado corporativo con América Solidaria que no sólo me sorprendió sino también me movió la cabeza.

Mirémoslo de esta manera:

Tuve la oportunidad de compartir un día entero con niños y niñas llenos de ganas de disfrutar y ser parte de nosotros como individuos y sociedad.

Como nunca, el hecho de estar ahí, presente para ellos, me hizo ser ganador automático de un cariño que hace mucho no recibía ni sentía por un desconocido.

Viví como espectador la motivación de un grupo de trabajadores que cedieron un día laboral completo para compartir con otros sin recibir nada a cambio.

Compartí el esfuerzo de mis compañeros de AS por llevar a cabo una actividad transformadora tanto para nosotros como para los niños, niñas y voluntarios que fueron participes de la misma.

Disfrutamos casi dos horas de saltos y carreras en el parque de trampolines Summit en Quilicura, ahí pude ser testigo de la autonomía y confianza que poseen la mayoría de los niños de Edudown y que son el claro ejemplo del trabajo que realizan con ellos para poder impulsar al máximo su potencial y así poder integrarse mejor a nuestra sociedad y educación tradicional.

Quedé con el corazón contento, pero con ganas de más, con ganas de repetir el plato y de replicarlo para todos mis cercanos, quedé con ganas de seguir viendo esas pequeñas caras y sonrisas de niños y niñas que día a día luchan por integrarse a una sociedad poco flexible, quedé con ganas de que todos los chilenos pudieran vivir una experiencia que sin lugar a dudas genera cambios, quedé con ganas de un chile mejor y por qué no, un mundo mucho más voluntario.