Nuevos proyectos en Chile y Bolivia marcan el inicio del año

Chile
Durante este mes América Solidaria Chile abrirá tres nuevos proyectos, dos en Chile y uno en Bolivia. Los cuales se suman a los 16 que ya está desarrollando en Bolivia, Chile y Guatemala.

Comienza el mes de marzo, y América Solidaria Chile se prepara para la llegada de los profesionales voluntarios/as, y junto con eso para la apertura de los nuevos proyectos 2018. En este primer semestre se abrirán tres, dos en el sur de Chile enfocados en educación y otro en la capital de Bolivia, cuyo objetivo es la promoción de los derechos de los niños y niñas.

En Chile, y luego de un año trabajando con Misiones de la Costa ampliamos nuestra alianza e iniciamos otro proyecto, en esta ocasión en el colegio Misión San Juan, ubicado en San Juan de la Costa, donde 82 estudiantes entre pre básica y 4° medio están internos. Actualmente el 25% de éstos se encuentra con algún problema psicosocial diagnosticado, afectando en la convivencia dentro del establecimiento y también en el desempeño académico de cada uno de ellos/as. Es por eso que el proyecto estará enfocado en fortalecer las capacidades de los niños, niñas y adolescentes para mejorar sus habilidades sociales y educativas.

También se trabajará con la corporación Trampolín en la comuna de Curautín y Lonquimay, que atiende a niños, niñas y sus familias que han sido vulnerados/as en sus derechos. Por lo que el objetivo de América Solidaria y Trampolín es fortalecer los recursos personales y las habilidades sociales a 90 niños, niñas y adolescentes, a través de un modelo terapéutico grupal que resignifique sus vivencias negativas y trabajen su autoestima.

En el caso de Bolivia se empezará un proyecto junto a Kirikú en La Paz, institución que trabaja en el Barrio Alto Ventanita Bellavista donde hay 122 familias, que son parte del programa Barrios de Verdad, una iniciativa de la Municipalidad que buscaba entregarles apoyo en infraestructura y también en lo social. Sin embargo, no se concretó todo el programa y dadas sus condiciones, se vulnera fuertemente el derecho de sus niños y niñas. Por lo cual el proyecto tiene como finalidad fortalecer las capacidades organizacionales de Kirikú, apoyándolos en tareas de formación de voluntarios/as y sostenibilidad, que les permitan mejorar su intervención.

¡Sigamos trabajando para mejorar la calidad de vida de los niños y niñas del continente!